Más de la mitad de las búsquedas en Google ya se realizan desde dispositivos móviles. El gigante de las búsquedas ya incluye en su algoritmo esta realidad y se posiciona a favor de la web responsive (adaptada a todo tipo de dispositivos).

En una publicación del blog Inside Adwords, Google, ya anunciaba el año pasado que, más de la mitad de las búsquedas provenían de dispositivos móviles.

Es indudable que existe un gran crecimiento de usuarios móviles, por ello es fundamental tener una buena estrategia mobile y adaptarnos a la realidad de nuestros usuarios. Una mala experiencia desde el móvil puede provocar la insatisfacción del visitante y por consiguiente, el abandono de la página.

Con tecnologías anteriores, la experiencia del usuario en el móvil consistía en una versión reducida de la web, lo que dificultaba la navegabilidad por la página debido a la falta de adaptación al dispositivo (difícil lectura del texto y complicaciones a la hora de clicar botones, entre otros). Para solventar esta problemática, se desarrolló la tecnología responsive, la cual permite adaptar la web al tamaño del dispositivo, mejorando así la experiencia del usuario y ofreciendo diferentes funcionalidades.

Desde el 21 de Abril de 2015, Google hace pública su intención de priorizar el posicionamiento de aquellos sitios web que cuentan con una tecnología responsive, facilitando su navegación al usuario. El rey de los buscadores cuenta con una guía de usabilidad móvil en la que, además de numerosas directrices para optimizar una web a todo tipo de dispositivos, ofrece la opción de testear un site mediante la prueba gratuita de optimización. Si una web consigue el calificativo de mobile-friendly, significa que se encuentra adaptada tanto en contenido como en forma a cualquier dispositivo (desktop, móviles o tablets).

En las predicciones de las claves SEO para este 2016, los gurús del SEO apostaban por priorizar la optimización móvil de toda web, como uno de los criterios clave a la hora de afianzar el posicionamiento de un sitio. Para ello, es recomendable seguir las siguientes directrices a la hora de desarrollar un diseño responsive:

  • Diseño orientado a las diferentes resoluciones de pantalla
  • Optimización para dispositivos táctiles
  • Imágenes optimizadas y comprimidas para una carga lo más rápida posible
  • Mismo contenido en la versión de escritorio y de móvil
  • Tamaño de texto adaptado a la pantalla en cuestión
  • Evitar efectos que no funcionen en la versión móvil

Además, la velocidad de carga es un aspecto muy influyente a la hora de trabajar el SEO de una web. Hay estudios que confirman que la mayoría de los usuarios abandona una web tras 5 segundos de espera. Es por esto que la carga condicional es muy recomendable, ya que permitirá que elementos innecesarios sean cargados cuando se accede desde el móvil (manteniendo siempre la información clave en todas las versiones).

En definitiva, Google persigue mejorar la experiencia del usuario, buscando la satisfacción última del cliente y como consecuencia de ello, un aumento de las conversiones web y usuarios recurrentes para las websites.

Como punto final, no debemos olvidar las características propias de cada página, siendo preciso encontrar un equilibrio entre la usabilidad y las necesidades de información y maquetación de la propia web.

Fuente: Marketing Publicidad